Una para comer aquí y dos para llevar, por favor.

A las y los que sabemos lo que nos gusta, sufrimos del complejo de la materialización espontánea. Andamos con el hambre más mordelona que de costumbre. Por calle que pisemos y camino que andemos vamos con el ojo alegre, listas las pupilas para dilatarse ante la vista de cualquier galán, o no galán, de pantalón apretado que cruce camino cerquita de nuestros cuerpos. Sabemos que cuando queremos carne, saltan a la vista todo tipo de cortes que ya vienen muy bien empaquetados. 

2 comentarios:

  1. oh yes yes yes, qué bien empaquetados, nena, qué bien empaquetados!

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  2. Sí y saben bien de marketing, porque ya saben de a cuánto se venden, por kilo o por minuto y dónde está su mercado!

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