Imagen de Huismus via Flickr.
A veces soy tres mujeres distintas. Rosa es carne viva, igual que al fondo de su pierna abierta; Marianela masca a boca chueca dos tres sueños de paraísos masturbatorios, y Adriana tiene el clítoris conectado como circuito al corazón. Lo interesante de ser una bomba es el potencial de explotar en plural. Las dejaré vivir hasta que la vida, en la cama, me haya acabado.

2 comentarios:

  1. Y ¿no te falta la cuarta? esa que conecta vagina e intelecto?

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  2. ¡Jajaja! Esa está en constante construcción. Pero sí, me faltó mencionarla. Ya le daré el micrófono en los próximos días. Gracias por pasearte por acá. Extraño tu blog, ando tan ocupada últimamente. Casi me da el ataque la otra noche y cuelgo la toalla, digo, las mil toallas en las que me metí. ¡Besos Susana!

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